Los filtros deben funcionar a la perfección para garantizar una higiene óptima y un aire 99,9 % limpio al aspirar. Según el modelo, cada aspiradora cuenta con varios niveles de filtración, lo que significa que el aire se filtra varias veces.
Bolsas para aspiradora
Según el fabricante, las bolsas para aspiradoras tienen varias capas de diferentes materiales. Absorben alérgenos como excrementos de ácaros, esporas de moho, polen y otras sustancias aspiradas. El sistema de cierre higiénico evita que el polvo se escape al retirar la bolsa para desecharla. Para una buena higiene, es importante cambiar la bolsa al menos una vez al mes. En nuestra tienda online, encontrará la bolsa para aspiradora adecuada para su electrodoméstico.
Filtro de protección del motor
El filtro protector del motor evita que el motor de su aspiradora se dañe por el polvo que podría escaparse si la bolsa no está bien colocada o si se rompe. Por eso es fundamental revisar el estado del filtro protector del motor, ubicado detrás de la bolsa, cada vez que la cambie, y limpiarlo o reemplazarlo si es necesario. En la mayoría de los casos, las bolsas para aspiradoras incluyen un filtro protector del motor gratuito. Simplemente tiene que cortarlo al tamaño deseado. Consulte la ficha técnica del producto para obtener más información.
Filtro de salida de aire
Según el modelo de aspiradora, el aire que sale del aparato se limpia de nuevo mediante un microfiltro o un filtro HEPA antes de ser dispersado en la habitación. Se recomienda cambiar los microfiltros estándar cuando el depósito de la bolsa de polvo esté vacío. Al comprar las bolsas de aspiradora correspondientes, encontrará un microfiltro gratuito incluido. Consulte la ficha técnica del producto para obtener más detalles.
Los filtros HEPA son filtros absolutos, capaces de filtrar partículas microscópicas del aire que sale de la aspiradora, especialmente polvo, por lo que se recomiendan especialmente para personas con alergias a los ácaros del polvo o al polen. Se recomienda cambiar los filtros HEPA al menos una vez al año, dos veces al año si aspira a diario, o según las recomendaciones del fabricante. Asegúrese de que los filtros HEPA lavables estén completamente secos antes de volver a colocarlos en la aspiradora.



